PERIODISTA HUGO BUELVAS POSADA: DIGNIDAD HUMANA
- mileniolarevista
- 29 may
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POR. ALBERTO GARCÍA DELGADO: Maestro Consejero Mayor
Mi amigo, mi pana: Hugo Buelvas Posada: periodista y compañero que ha caminado junto a su pueblo. Congratulaciones por sus sesenta años en la brega del periodismo nacional de Colombia. Hombre de temple en, la Radio, la Prensa y la Televisión. Su talento, mostrado a través de la voz, sus manos y su ética, traspasó las fronteras. Jugoso reportero de las cadenas radiales de: Caracol y Todelar, tele noticieros: Tv Hoy y La Noche. Periódicos, Diario Del Caribe, El Heraldo, El Periódico, El Universal, fueron sus escuelas y enseñanzas de la vida.
Al legendario periodista cordobés Hugo Buelvas Posada, con quien me unen grandes sentimientos de solidaridad, respeto y una profunda amistad, forjada en su seriedad, compromiso y lealtad.
Un comunicador social nacido en las entrañas del pueblo de Mateo Gómez y consolidado en la Montería de las últimas décadas del siglo pasado, cuando la hoy capital ganadera de Córdoba, las sabanas, del Caribe y de Colombia vivía momentos decisivos en la defensa de los derechos sociales y políticos y su crecimiento. Eran tiempos en que el movimiento social, popular y campesino alcanzaba importantes niveles de organización y lucha en los procesos de recuperación de tierras para quienes las trabajaban, al igual que el movimiento estudiantil y educativo que despertaba conciencia y esperanza en toda la región.
Hugo Buelvas Posada, como pocos, recorría cada rincón de Montería y de Córdoba, acompañando el crecimiento y las transformaciones de una sociedad en efervescencia. No había evento cultural, social, sindical, administrativo, político o económico donde no estuviera presente buscando la noticia, investigando, escuchando y manteniendo informado al pueblo con la seriedad, responsabilidad y capacidad profesional que siempre lo caracterizaron.
Recuerdo con especial aprecio aquellos tiempos del sindicalismo y del movimiento popular cuando Hugo me detenía en cualquier esquina, oficina o plaza para entrevistarme. Tu camaradería, tus charlas amenas y tus diálogos constructivos después de cada entrevista me permitieron conocerte más allá del periodista: descubrir al amigo, al compañero sincero, a “mi pana”.
En la búsqueda de la verdad jamás, pero jamás, se arrodilló ante quienes ostentaban el poder para ponerlo a su servicio. Fue y sigue siendo un periodista y comunicador social independiente, consciente y comprometido con las causas del pueblo.
Aunque nuestras relaciones se vieron interrumpidas por mi exilio, el afecto y el compañerismo permanecieron intactos. Con mi regreso a la región Caribe colombiana revitalizamos esa amistad y hoy me regocijo de tus grandes aportes a la toma de conciencia social, cultural y ambiental. Porque sigues siendo ese defensor de la dignidad humana, de la cultura y del medio ambiente que tanto necesita nuestra sociedad.
Felicitaciones, mi amigo, mi pana. Extiendo también este reconocimiento a tu tolerante y comprensiva familia, compañera inseparable de tus luchas y desvelos periodísticos. Hoy, en este siglo 21, batallando con la Revista MILENIO, 21 años de intenso trabajo e historias. Primero en físico, actualmente virtual, rompiendo los frentes del periodismo veloz. Invitar al lector empedernido y crítico, decidir el apoyo al extraordinario y analista: Hugo Miguel. Quien se merece el reconocimiento, no solo Caribe, Colombia por lo general.



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