ALCANTARILLADO PLUVIAL DESDE LA MARGEN IZQUIERDA- MERECIDO
- mileniolarevista
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HUGO MIGUEL BUELVAS POSADA: PERIODISTA AMBIENTAKL DIPLOMADO
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La reciente catástrofe medioambiental sufrida sobre todo, por el territorio de la margen occidental o izquierda del río Sinú, como ha sido reiterativo a través de fuentes certificadas, claras responsabilidad del mal manejo en el uso operativo de miembros pertenecientes a la empresa Hidroeléctrica Urrá; afectando la zona urbana de Montería, obedece también al desequilibrio ejecutado dentro de la misma planeación municipal, venida desde décadas atrás. Donde también suele sumarse la participación de finqueros tras adueñarse de humedales, puesto provocarse desbordes tanto del río, ciénagas y quebradas adyacentes, trayendo consigo las reiterativas inundaciones en sitios rurales y urbanos.
Culpar solo a alcaldes, personeros y gobernadores por desconocimiento de la Sentencia T-194 de 1999, abarcando 14 municipios de la cuenca hidrográfica, en periodo de 27 años, es demasiado poco. En conjunto, todos los gobernadores, alcaldes, personeros, incluyendo la totalidad de congresistas de diputados y directores de la CVS. En concreto, el 78,89% de barrios de la margen izquierda, tanto por el extinto INSCREDIAL e Inurbe, se construyeron a través de influencias partidistas, encontrándose así mismo, las famosas Tomas de Tierras o invasiones para, la consecución de votos.
Pese a esos marasmos dañinos, excepto Juan XXIII, primer asentamiento libre en la historia de la banda izquierda, el crecimiento demográfico barrial, ha sido más bien, sin una planeación oficial de parte de las administraciones municipales. Hoy cuenta con dos comunas, 71 mil habitantes.
El globo territorial Margen Izquierda, encierra una cobertura geométrica del 6,75 km2 en su área urbana del total de 3.141 km2 de la capital ciudad de Montería.
Ese territorio, aún 66 años antes, cuando solo existía Juan XXIII o Pica Pica, época que es construido el Puente Rojas Pinilla, era un solo humedal, llegando a contabilizarse un área de 48 totales, inclusos, en 1972, pero a la medida del tiempo digamos últimos 30 años, el 69,78% ha sido borrado del mapa.
En los momentos actuales, la ocupación de humedales vecinos, ejemplo, la Cienaga Martinica, además de otros, en la propia urbe, por finqueros inescrupulosos y foráneos, la reducción llega a persistir el 25%.
En un lapso de 38 años, habitantes de La Ribera y El Dorado, han sido sacudidos históricamente por sendas inundaciones. La primera, mes de septiembre de 1988, pese durar las aguas sobre las calles y callejones alrededor de dos meses, la evacuación humana en La Ribera solo alcanzó el 17% de la población. No operaba aun, la hidroeléctrica de Urrá. Represa que el 27 de marzo del presente 2026, llega a su cumpleaños 26.
Entonces, la proporcionalidad de magnitud de la presente tragedia medioambiental, por efectos de las inundaciones atípicas, fue ocasionada ante la culpabilidad de quienes políticamente hoy manejan la empresa Urrá.
Recordar el fantasma del megaproyecto hidroeléctrico Unión Fenosa, dañina por cierto, segundo periodo robado por Alvaro Uribe Vélez, sabiendo el cementerio de esqueletos humanos, sobre el suelo de la Hidroeléctrica Ituango, pregonó a toda costa, construir Urrá II. Era entonces, el cruce del encuentro de las aguas de los ríos Sinú y San Jorge. Insoportables crecientes matando hoy millares de familias cordobesas. (Claras narrativas aparecen en el libro, Las Guerras del Río Sinú.
La “Barbarie” propiciada entonces por el ahora condenado libre Uribe, hoy de gratos recuerdos, para bien de la población departamental. Victor Manuel Negrete Barrera y el Periodismo MILENIO, se opusieron contra tal proyecto de construir Urrá II. Sus memorias están escritas.
El área atrofiada por las inundaciones de febrero del 2026, el siglo I, hacen 20 mil años atrás, era o hacía parte del gigantesco y caudaloso Río Sinu, en que, no era la furia de la presente creciente, sino, el encuentro del agua salada de mar con el legendario Sinú.
Todo ese tiempo, dignifica la historia del invento Zenú, primero en el mundo, construir las únicas Terrazas Hidraulicas, por lo que también se habla ahora de ser el territorio Margen Izquierda urbana de Montería, el comienzo o el arranque del prometido ALCANTARILLADO PLUVIAL.
La vocación ZENÚ o CENÚ, de aquellos antepasados prehistóricos vive. La historia de los alcantarillados se origina desde los primeros asentamientos humanos. Que orgullo, sentir este siglo 21, la armónica sensación, tras vivir la tragedia de febrero, una humanidad monteriana ribereña, pensar que cualquier sueño sea una realidad. La concentración demográfica fue razón para la construcción de estructuras que facilitaran el drenaje de aguas lluvias. Vemos por ejemplo, cómo en el Imperio Romano, los sistemas de alcantarillados fueron diseñados para drenar exclusivamente aguas pluviales.
Pues, la misma concentración demográfica del poblado ribereño, se torna hoy a puertas de frenar cualquier intento alocado que, cualquier gobernante corrupto trate de confundir la gran masa poblacional, por ende, el pensamiento de un PERIODISTA, cuando su premisa es, comenzar el ALCANTARILLADO PLUVIAL desde acá. El propio suelo del barro en que surge la MONTERÍA.



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