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IVAN CEPEDA "MAYEÚTICO"PARA OTRO PAÍS

29 may
3 min de lectura

“La verdad”, muy difícil hallarse en mundos  distraídos por  el  hombre. Sin  embargo, suele ser el  mismo humano  quien  sepa  interpretar “la  verdad”. Los colombianos venimos de historias en  historias,  que, el  hecho de la  verdad,  se mantiene  escondida y  hasta fingida.

Iván  Cepeda Castro, marca líneas en  diversas posiciones, creyendo en conducir el  país, desde el  gobierno y el  estado, acorde las circunstancias de sus  evoluciones, girando  siempre al  bienestar  social y  democrático.   En el muchacho  aplicado  al orden,  la  justicia, vemos ese fervor   por  una “verdad”.



Su criterio humanista, doctorado en Filosofía, contextualiza el pensamiento  socrático, aflorar el  misterio que, “la verdad absoluta”,  no es un dogma cerrado, en  esencia, un conocimiento universal y objetivo  sobre la  justicia  a  través  del  diálogo racional.


Aunque, fiel  interprete  seguidor del  sistema social Gustavo Petro,   caballerescamente, su voz  pausada de tono fuerte, adusto en interpretar ideas, promete ejecutar un  gobierno  alineado a la  verdad. Recuerda sobre el  conflicto de los  10 millones de víctimas en  el  país.  Claramente se centra  la  verdad.   Al  tiempo que,  mira con  buenos  propósitos ejercer en su mandato  serias investigaciones dada complejidades  impunes.


Cepeda se define un político filósofo.  En  donde,  el  tradicionalismo republicano ha confundido la esencia de la política,  antes que un  bien ciudadano,  la han personalizado  para intereses  propios.  Habla  así mismo, del amor en la política, destacando el  papel  y bondades  de la  mujer.  Allí, toca a Aida Quilcué,  su  fórmula presidencial,  una victimaria más  de la  atroz  violencia. 


En el aspecto conflicto social, 70 años en Colombia, menciona el  asesinato del esposo de Aida. Refiriéndose al narcotráfico  permeado y devastador contra la  población  nacional.  Igualmente, el temple filosófico de Cepeda,  se  percibe  en poseer  ansias hacia un  gobierno  y   estado,  capacitado  en la defensa  fronteriza,  entre Colombia y países  vecinos.  Trata el  caso de Cuba en  litigio  con  Estados  Unidos. En  que   moldea  la liberación soberana de país. Sentando  precedentes de las fronteras alimenticias.


Anuncia la puesta en marcha  de un  gobierno con  justicia social y justicia ambiental.  En que,  él,  se identifica como  el  pueblo  soberano.  Devolver la fe  y  esperanza  a los colombianos.  Metiéndose al  juego  de cultivar  una educación solvente.  De hecho,  trabajar por la  mitigación climática,   indicando  el  Trapecio  Amazónico.   Robustecer  la  política económica.  De  hecho,  innovar al  futuro,  para  una  sociedad  humana distinta  en diversos  aspectos.


Su  coraje le  hace fustigar  el maltrecho  Neoliberalismo, espacio  político  amañado  a los caciques tradicionales, directos  responsables del atraso  a cualquier  ímpetu  desarrollista,

La percepción vista en  Iván Cepeda, embruja  aspectos tanto  sociológicos y de una geopolítica moldeando  otra  Colombia gobernada y administrada. En  sí, exhibe las tesis católicas  del  Papa Francisco,  mencionando el  actual. Discrepa del  discurso  escandalizador.  Por  cuanto no irrumpe a la palabra pensada  y  razonada.  


Su  tinte de presidente progresista,  aparece en la  verdad y el diálogo, entre  el pueblo. Aparte de México  y  Brazil,  garantes en  relaciones bilaterales,  finca  esperanzas  en  otras  latitudes  nacionales de América  del Sur. En  el sentido de la palabra, semeja argumento de mostrar  un gobierno con  estilo de raciocinio, dando cabida al  colombiano caminar  a  través de la  historia y  las ciencias.

Un  mirador y  defensor  del  habitante rural, no ser  más  explotado  por  el  capitalismo contaminado.  Procurar  por  todos los  medios, el  derecho  de igualdad de género.  Cepeda, abre esperanzas  por  una  Colombia  conforme,  equitativa e inclusiva.    


Iván  apuntalado al fervor del Caribe.  Jovial, comprensivo,  dialogante. Pero tal  fervor, le  llama hacerle obras a la  gente  costeña.  Mirar diversos frentes geopolíticos,  en; agua, tierra,  defensa del  mar,  creando  proyecciones industrializadas en  despertar rutas turísticas.  Renovar  la   carretera  Panamericana,  estancada  hace 58  años  sobre  el  Tapón del Darién. Vitalizar zonas  costeras,  fomentar la  industrialización a través  de intercambios comerciales con países  socios al desarrollo.   Surtir ciudades y  ruralidad  de óptimos servicios  públicos. Atreverse por  desmontar  monstruos  empresarios  multinacionales.  Dar  otras vidas territoriales.  Para este  periodo  2026- 2030, el  Caribe, apostarle  5 millones  de votos a Iván,  exige mínimo 20 Billones de pesos  nacionales.


En consecuencias,  palanquear ministerios ponderados a estirpes socio político cultural  e  instituciones diversas. Pero,  tdesignando personas transparentes y  afines con la  región.  En alianzas concebidas a un Congreso Etico.   

 
 
 

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