IVAN CEPEDA "MAYEÚTICO"PARA OTRO PAÍS

“La verdad”, muy difícil hallarse en mundos distraídos por el hombre. Sin embargo, suele ser el mismo humano quien sepa interpretar “la verdad”. Los colombianos venimos de historias en historias, que, el hecho de la verdad, se mantiene escondida y hasta fingida.

Iván Cepeda Castro, marca líneas en diversas posiciones, creyendo en conducir el país, desde el gobierno y el estado, acorde las circunstancias de sus evoluciones, girando siempre al bienestar social y democrático. En el muchacho aplicado al orden, la justicia, vemos ese fervor por una “verdad”.
Su criterio humanista, doctorado en Filosofía, contextualiza el pensamiento socrático, aflorar el misterio que, “la verdad absoluta”, no es un dogma cerrado, en esencia, un conocimiento universal y objetivo sobre la justicia a través del diálogo racional.
Aunque, fiel interprete seguidor del sistema social Gustavo Petro, caballerescamente, su voz pausada de tono fuerte, adusto en interpretar ideas, promete ejecutar un gobierno alineado a la verdad. Recuerda sobre el conflicto de los 10 millones de víctimas en el país. Claramente se centra la verdad. Al tiempo que, mira con buenos propósitos ejercer en su mandato serias investigaciones dada complejidades impunes.
Cepeda se define un político filósofo. En donde, el tradicionalismo republicano ha confundido la esencia de la política, antes que un bien ciudadano, la han personalizado para intereses propios. Habla así mismo, del amor en la política, destacando el papel y bondades de la mujer. Allí, toca a Aida Quilcué, su fórmula presidencial, una victimaria más de la atroz violencia.
En el aspecto conflicto social, 70 años en Colombia, menciona el asesinato del esposo de Aida. Refiriéndose al narcotráfico permeado y devastador contra la población nacional. Igualmente, el temple filosófico de Cepeda, se percibe en poseer ansias hacia un gobierno y estado, capacitado en la defensa fronteriza, entre Colombia y países vecinos. Trata el caso de Cuba en litigio con Estados Unidos. En que moldea la liberación soberana de país. Sentando precedentes de las fronteras alimenticias.
Anuncia la puesta en marcha de un gobierno con justicia social y justicia ambiental. En que, él, se identifica como el pueblo soberano. Devolver la fe y esperanza a los colombianos. Metiéndose al juego de cultivar una educación solvente. De hecho, trabajar por la mitigación climática, indicando el Trapecio Amazónico. Robustecer la política económica. De hecho, innovar al futuro, para una sociedad humana distinta en diversos aspectos.
Su coraje le hace fustigar el maltrecho Neoliberalismo, espacio político amañado a los caciques tradicionales, directos responsables del atraso a cualquier ímpetu desarrollista,
La percepción vista en Iván Cepeda, embruja aspectos tanto sociológicos y de una geopolítica moldeando otra Colombia gobernada y administrada. En sí, exhibe las tesis católicas del Papa Francisco, mencionando el actual. Discrepa del discurso escandalizador. Por cuanto no irrumpe a la palabra pensada y razonada.
Su tinte de presidente progresista, aparece en la verdad y el diálogo, entre el pueblo. Aparte de México y Brazil, garantes en relaciones bilaterales, finca esperanzas en otras latitudes nacionales de América del Sur. En el sentido de la palabra, semeja argumento de mostrar un gobierno con estilo de raciocinio, dando cabida al colombiano caminar a través de la historia y las ciencias.
Un mirador y defensor del habitante rural, no ser más explotado por el capitalismo contaminado. Procurar por todos los medios, el derecho de igualdad de género. Cepeda, abre esperanzas por una Colombia conforme, equitativa e inclusiva.
Iván apuntalado al fervor del Caribe. Jovial, comprensivo, dialogante. Pero tal fervor, le llama hacerle obras a la gente costeña. Mirar diversos frentes geopolíticos, en; agua, tierra, defensa del mar, creando proyecciones industrializadas en despertar rutas turísticas. Renovar la carretera Panamericana, estancada hace 58 años sobre el Tapón del Darién. Vitalizar zonas costeras, fomentar la industrialización a través de intercambios comerciales con países socios al desarrollo. Surtir ciudades y ruralidad de óptimos servicios públicos. Atreverse por desmontar monstruos empresarios multinacionales. Dar otras vidas territoriales. Para este periodo 2026- 2030, el Caribe, apostarle 5 millones de votos a Iván, exige mínimo 20 Billones de pesos nacionales.
En consecuencias, palanquear ministerios ponderados a estirpes socio político cultural e instituciones diversas. Pero, tdesignando personas transparentes y afines con la región. En alianzas concebidas a un Congreso Etico.



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