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“APOROFÓBICO”, ¿ESTE SUJETO?

hace 9 horas
3 min de lectura

Rebuscado y reelegidos diversidades  de diccionarios en múltiples  lenguas de la historia bíblica, por ejemplo,  tras larga y  dispendiosa  faena. Hemos aterrizado en “Aporofóbico” (relacionado con  la aporofobia, que es  el  rechazo  o desprecio al  pobre),  digamos en  miseria o ruina  económica.  Más no en  talento,  ética  o  moral.



Término bastante apropiado y preciso de utilizarse en el ámbito  social y económico,  hoy  por hoy,  en el caso “desprestigiado y repudiado”  contra el actual  presidente Abelardo.  Desgraciadamente nombre de un  ilustre filósfofo (Pedro Abelardo) de ideas progresistas  hace  826 años y compañero de luchas  de  Tomás  de Aquino,   durante  las  Cruzadas en  la Italia antigua.


“Aporofóbico”, faltando  inmensidad por determinar un término perfecto y específico del daño, referente a cualquiera sujeto del  mundo humano,   sería razonable,  Aporofóbico/ Aporofóbica, quien  siente  desprecio,  miedo o rechazo sistemático  a  los  que  él,  considera  pobres.


En tan solo menos  del  primer mes de “fantasmal” gobierno.  Pese no hallarse razón de quién es.   Suele aprovecharse de la vulnerabilidad de las personas conocidas sin  recursos con que poseer   un  bienestar  económico  propio.  Hasta qué punto,  llega la  maldad de semejante  “Aporofóbico”, pero  miserable  impostor diabólico.


La Aporofobia (del griego ánopoc, aporos, pobre y fobos, miedo). Hasta no entender los motivos circunstanciales en,  “terror o  miedo” hace 216 años,  mantener sucumbido al  pueblo colombiano,  debajo de las piedras.  Ya van  más  de dos siglos sucumbidos.   

$1.9 BILLONES, ¿DESVIADOS POR QUÉ?

Tras de Aporofóbico, poseedor de cartapazos  de apodos,  su estado cínico le  enloda cobardía,  no ser siquiera  “animal  racional”. Demasiado inocuo, en revestirse “el hombre harapiento”, el  propio ser,  para Tomás  de Aquino (Suma teológica).


Sobrellevado por  la maquiavélica  soberbia y ruinosa actitud, inhumana.  Un débil y frágil parásito, “robarse” Un Billón punto nueve ($1.9 Billones) destinados por  el  gobierno  nacional reciente para, socorrer  la  emergencia invernal del  Frente Frió, registrado  primera vez sobre la población humana de 25 municipios departamentales de Córdoba.  Desastre  natural iniciado  el  domingo  primero de febrero y, aferrado al desalojo masivo de 247  familias pertenecientes (urbe Margen  Izquierda  de Montería) irrigando cabeceras, corregimientos y  veredas de toda la Cuenca Río Sinú,  parte de las Sabanas y el  San Jorge cordobés.


Para tal  Aporofóbico,  algo de lección; “la inteligencia humana  es el  arma mayor poderosa y a la vez un  arma de doble  filo, capaz de crear civilizaciones o  bien destruir el propio entorno que nos sustentas.  Lo de Tigre, le  encaja en  su  mundo artificial repleto de  crueldades. Sí, ser ambientalistas e  imbuidos en el  humanismo heterogéneo, “la fe o la  corriente filosófica en la que se fundamenta, sobre varios tipos”.  Un individuo,  aún,  sin  trascender a la persona.


“Terremoto,  sismo o temblor de tierra”,   les entendemos, una tragedia o desastre natural.  Igual al “Frente Frió”. No nos parece sacar el Billón punto uno de pesos,  dinero  destinados  a los damnificados  cordobeses, para  así. Bestialmente, disponer y  reenviados hacia  el supuesto cubrimiento  por consecuencias  del  terremoto  101 en  los últimos 482  años en Colombia.



Yo, Hugo Miguel Buelvas Posada,  residente en el barrio La  Ribera de Montería, 46 años,  el  sábado 7 de febrero del  presente 2026, tipo 10: 15 minutos de la mañana,  tirarnos al agua revertida en maleza contaminada, hasta arriba de las rodillas,  caminar despacio y cuidado,  repartiendo  las miradas a lo lejos  y  cerca.  Irnos a rumbos distintos, hasta sin saber  cuándo  regresar.  Salir a la carretera, con  miradas atrás.  Ver el  volumen de carros atestados de chécheres o enseres, ancianos y niños   llorando,  sin direcciones exactas  a donde refugiarse. De verdad, sentir  un   fuerte dolor adentro y penetrado  en  suspiros  profundos.


Un  mal sufrido por las   miles  de personas  sacadas  por  las fuerzas  de las  aguas que,  en  instante nos   roban  el  espacio vivido  entre años.  Soportando diversas  dificultades, pero,  de todos los  damnificados,  esconderse  mentiras de cuantas   cosas valiosas dañadas en los días de  la emergencia. Venga  ahora,  un  individuo Aporofóbico,  robarse  el  dinero destinado  primero a quienes seguimos sufriendo  las  consecuencias  por  la  Guerra  de las Aguas.

 
 
 

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