CALLE LA PAJUELA: HISTORIAS DE LOS CASTRO Y SINCELEJO
- mileniolarevista
- hace 2 días
- 5 Min. de lectura

Llegar de nuevo, más de dos siglos, al mismo lugar. Mirando otras visiones en, arboleda, casas convertidas a edificios. Tropezar con vehículos, gentes de a pie, conversando solas, pitadas penetrantes, entre diversas cosas. Siendo la misma calle LA PAJUELA, pero, otro pueblo, ahora Ciudad de Sincelejo, resulta convivir en espantos de realidades.
Transcurrir del tiempo histórico es una construcción intelectual qie organiza los acontecimientos humanos superando la simple cronología lineal, En el caso específico, se percibe a través del cambio sostenido en la Calle La Pajuela, una historia de la priorización de las edades mismas, entre el pasado, presente y futuro.
CRÓNICA DE LA HISTORIA: HUGO MIGUEL BUELVAS POSADA
El apellido Castro, con presencia en Sincelejo y la región Caribe colombiana, tiene origen toponímico español e ibérico, derivado del latin Castrum, que significa “Castillo” o “comportamiento fortificado”. Es un apellido noble de Castilla y Galicia (España), muy entendido durante la Reconquista.
LLEGADA A COLOMBIA: Los linajes Castro llegaron a Colombia desde el siglo 16, durante la conquista española, estableciéndose en diversas regiones. CONTEXTO EN SINCELEJO Y SUCRE: La región de Las Sabanas de Bolívar (hoy Sucre) tuvo una fuerte influencia española, con familias que se establecieron en la época colonial y postcolonial .
Existen registros de la familia Castro vinculados a la historia de la región de muchas personas. Nos corresponde hoy, siglo 21, desglosar algunos episodios adyacentes con nuestros ancestros familiares. Por ejemplo, señalar con buen tino y olfato de camaradería a los “Castro Alvarez”, oriundos de la Calle La Pajuela de Sincelejo. En ese corte geanológico nombramos a “La Niña” ANA DOLORES CASTRO ALVAREZ, hija de José (el carpintero mayor) y Carmela Alvarez. Nuestra abuelita de gratos recuerdos, hermana de: las niñas Carmela y Trinidad, y por supuesto, de los hermanos Dones, Alberto. Domingo y Cornelio.
Conocimos y tratamos a la abuelita, una dama de excelsas condiciones éticas y morales, maestra de escuela y gran modista, querendona, afable, servicial e intachables relaciones sociales. La designamos como la Mamá ejemplar. De ella, desde los 4 años, comenzamos a entender los variados mundos de la vida. Mujer consejera y cuentistas de muchas historias. Rasgos que hoy nos alimentan el contexto social, por ende, las buenas costumbres. Mamá ANA DOLORES, la abuelita, merecía una enciclopedia sobre la Historia de la Vida. No la hemos podido escribir, pese a vivir ligados con las letras.
La abuela, tras nacer en un núcleo familiar de la entonces reconocida “Clase Social Alta”, por su honor y bondad, entre el conglomerado sectorial, Calle La Pajuela, gente sencilla y dócil, yendo a los bailes de la especialidad, danzando el ritmo de la Polca. Su hermano Alberto, hombre valiente y de caracteres patriotas, ser combatiente en la Guerra de los Mil Días, un tío, también peleador en el conflicto colombo panameño. Durante ese lapso de tiempo, las revueltas conservadora y liberal, en aquel pueblo sincelejano, los Castro, defendían el partido conservador. Para la abuela, su vivir, desde los 15 años, fue un cataclismo de retos y reversas.
Un atardecer del miércoles 20 de enero de 1920, en medio de un baile de gala o de sala, sonando la Polca, la Niña, Ana Dolores, es sacada por un hombre de baja estatura y peso regular: José Nemesio Posada Páez. Entre tanto, su hermana, Trinidad, es invitada al festejo por Juan Guerra, ambos bien vestidos, sombreros de vueltas, nativos del pueblo Sitio Viejo, propietarios de hatos ganaderos y caballerizas.
En esos trances, comienzan las relaciones amorosas entre las dos parejas. Al cabo de los meses, conviven en Sitio Viejo, donde nacen, Ana Carmela Posada Castro (madre) y César Guerra Castro, años 1922 y 1923, respectivamente. Para un septiembre de 1929, la abuela, con Ana Carmela y Guillermina Watt Castro (la segunda hija) llegan al pueblo Mateo Gómez.
El cuento de las historias es largo de nunca acabar. Las tres damas, Ana Dolores, Ana Carmela y Guillermina, registran vidas de goces y pesares, pero, respetados sus valores por la vecindad. Las tres costureras, artesanas de oficios de hogar y el campo. Pero, guiadoras de excelentes enseñanzas a sus hijos, nietos y sobrinos.
Toda la narrativa aquí subrayada, es emparejada con la historia de los Castro y su adorada calle La Pajuela, surgida por los alrededores de mitad del siglo 19, en aquel distinto caserío de Sincelejo, bebedor de agua de pozo que, aún persiste.
La Niña, Ana Dolores, nace el año 1.900, de la histórica calle La Pajuela. Algo curioso, existían solo 123 habitantes o vecinos en el sector. Un crecimiento bajo, comparado con 1.910, 116 pobladores para el 35%, elevado con 408 en 1.940. Plena juventud de la abuela vivida en su entonces Mateo Gómez, pueblo acogedor por siempre, distinguiendo la Calle Las Flores, hoy LAS LETRAS por excelencia de habitar historiadores, periodistas, maestros de escuela y pléyade de costuras.
LA PAJUELA HISTORIAS
Uno de los espacios urbanos más emblemáticos y con mayor carga histórica de la hoy ciudad de Sincelejo. Su importancia radica en ser punto de encuentro comercial y político clave en el desarrollo de la capital sucreña.
LUGAR HISTORICO:
En una esquina de la calle La Pajuela, se realizaron reuniones fundamentales que impulsaron la creación del Departamento de Sucre. Se menciona que el 1 de marzo de 1967, en este sector, se le dio vía jurídica al nuevo departamento, marcando su nacimiento oficial.
UBICACIÓN ZONA COMERCIAL
Situada en pleno centro de la ciudad (especialmente referenciada entre la calle doce con carrera 14), ha sido históricamente una zona de alta actividad comercial, cercana a lugares reconocidos como el antiguo Sao La Pajuela .
EVOLUCIÓN Y ESTADO ACTUAL:
Aunque es un sitio histórico, en tiempos recientes ha sido señalado por el deterioro en su infraestructura y falta de atención administrativa, convirtiéndose en un punto crítico en el centro de la ciudad .
La calle representa una mezcla entre el pasado político de la conformación de Sucre y la intensa actividad comercial que define el centro de Sincelejo.
ÁREA:
Su área urbana es de O,128 km2. Una población actual de 2.354 habitantes, representada en hombres , 1.193 (50,7%), mujeres: 1.161 (49,3%). Cambios en la población desde 1.975 hasta el 2015 el 63, 5%. Cambios desde 2.000 hasta 2.015, 8,3%. Edad mediana, 22,7 años. Hombre de edad mediana, 22,3 años- mujer de edad mediana, 23,1 años.
CASTRO
Los Castro, extendido en América Latina, donde es muy común en países como México, Argentina, Colombia y Chile. El apellido evoca protección, nobleza y fortaleza, atributos ligados a su significado de “fortaleza o castillo”. En la actualidad, vivimos entrelazados con familiares en Barranquilla, Venezuela, Estados Unidos, las Sabanas de Sucre y Córdoba. Del mismo árbol geológico, era también, Yira Castro Chadid, aguerrida mujer nativa en Sincelejo, 20 de febrero de 1942, fallecida en Bogotá, 9 de julio de 1981. Una rebelde pacífica y madre de Iván Cepeda Castro.
Sentir hondamente, solo moldear por encima la historia de Ana Dolores, abuelita, no poseer siquiera un retrato suyo, debido durante aquellos tiempos, escasear una cámara que capturara su rostro, pese hallarnos en la misma era contemporánea. Lo fundamental, es vivir para otras historias, exhibiendo la Calle La Pajuela.



Comentarios