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LAS “GUERRAS DEL AGUA”, FRENTE FRÍO Y LA NIÑA ATURDIDA.

LA NIÑA Y EL  AGUA;  es la  narrativa  que nos  ocupa de la  emergencia natural  de las  Lluvias. El  Periodismo de análisis geopolítico y  sociológico, se  escribe  aquí. Descriptivo y  crítico,  haciendo honor  a la  razón del  pensamiento acumulado  en  plenitud  de  conocimientos.
LA NIÑA Y EL  AGUA;  es la  narrativa  que nos  ocupa de la  emergencia natural  de las  Lluvias. El  Periodismo de análisis geopolítico y  sociológico, se  escribe  aquí. Descriptivo y  crítico,  haciendo honor  a la  razón del  pensamiento acumulado  en  plenitud  de  conocimientos.

FILOSOFÍA DE LA VIDA: HUGO MIGUEL BUELVAS POSADA: REVISTA MILENIO

 

La Naturaleza perpetuada en las  aguas que, el humano vive del   recurso hídrico, entre la Tierra, tiene goces y, también, reveses, como las consecuencias climáticas  del  Frente Frío. El  ser, vive en conflictos y potenciales derivados de la escasez ( el habitante departamental cordobés, pagando un agua privatizada),  alta contaminación o, gestión de recursos hídricos compartidos, exacerbados en  el Cambio Climático,

 

Un Frente Frío es el  borde de ataque  de una  masa de aire más fría a nivel del suelo que reemplaza una  masa de aire más cálida, encontrándose atada por una  depresión superficial pronunciada de baja presión.

 

Digamos el  suelo cordobés,  que su ambiente natural ha vuelto a enfriarse.  Pero, quien  le  ignora razonablemente, que aun por  los años 60s, soportábamos igual  temperatura, resulta obvio hasta convivir durante esa climatología. Saberse que,  el  incremento en la  humedad es el factor determinante  detrás del clima frío que,  por ejemplo,  sea   el  bogotano que  perciba,  Alguna  sensación del  caribeño.

 

Los percances sobre humanos, registrados en  las 24 últimas horas en  ek  poblano  cordobés,  dada la “furia de las aguas” en que,  las ondas se esparcen  a   velocidad rápida, hace referencia  a  desastres naturales provocados por intensas lluvias, crecientes e inundaciones que arrasan viviendas, causando  evidencias, casos  aquí  en  el  territorio departamental.

 

Fenómenos  que han  generado emergencias humanitarias, pérdidas materiales y de vidas,  estas últimas  a baja  escala.

 

LA NIÑA: LA FURIA DEL AGUA

 

Domingo 1 de febrero,  en  los mundos de la Fenomenología, Eran las dos de la madrugada.  El silencio parecía apoderarse de la razón, cuando los árboles y  los pájaros callaban el entorno. Comienza al  goteo de las aguas  llovidas a despertar lento a la gente del común.

 

Amira, de 14 años, estatura crecida, afligidos ojos llorosos, una “cañadense” de las estribaciones de la Cuenca hidrográfica  del Caño de aguas durmientes,  desde la cúspide del techo sonador, sentía caer granizos, Abre los ojos, ve el oscuro vacío. Sus  pies acurrucados, los estira y  los  arropa con el  pedazo de sábana, El silencio era el detonante del asunto.

 

Su  pensar en  uno  de pronto, le transmitía el estar de sus familiares, durmiendo profusamente en  la litera de una cabaña de madera.   La imaginación del reportero, pareciese un  acto carnavalesco,

 

David, devoto de  La Caña, la noche  primera había soñado con  el gallo chileno y  una  vaca parida. La tormenta había comenzado horas antes al despierte de la  Amira, pero,  ni  el  viejo Correa,  imaginó que el  Caño  subiera tan rápido.

 

A sus pasos oblicuos o meandrados, entre ramales cortos y largos, desde su   cama,  la niña suspira hondo, era el  momento que  el  agua rompió puertas, arrastró camas de catres y  tapó pasillos. La furia de las aguas sucede al  unísono, sobre el   globo territorial de  las  tres  cuencas hidrográficas  de Córdoba.  Porque,  las  lluvias  caen  en  la misma  dirección.

 

La odisea se ensancha entre mundos de seres niños  estando descalzos   sin  linternas,  sin  adultos cerca, La   narrativa era generalizada, Y solo a esa otra hora, tenían  dos opciones;  quedarse y  ahogarse…o  sobrevivir como pudieran  en plena  oscuridad.

 

Entendibles, el  gentío donde acecha  el agua  llovida,  pasa  por alto  la  comida.  Alinita,  la Cañera o  cañense, al asomarse al   patio,  por   el bullicio de la bravura  de  las  aguas, revienta en  llantos.  Corriendo a salva vida,  abraza un arbolito tupido de  las  aguas  salidas del caño desbordado.

 

Ella,  la  muchacha pilosa  en sus  estudios,  sintió  atascarse  entre  la voluminosa  corriente, creyendo  escapar del  peligro al recostarse  encima del arbolito,  que   logra  salvarle  la  vida.

 

EL  DEVENIR  DEL RÍO



Al  regresar a Montería, durante los  andares bucólicos, entendíamos  la naturalidad  del ser humano. Comprenderse  entre  sí.  Tras  la  euforia de los lancheros  de Los Córdobas  y  Puerto Escondido, apoyados  en  brigadas  socorristas a  través  de  helicópteros,  en  el complejo   proceso de rescate  a  familia de pueblos  de circunvecinos,  sobre  la cuenca  del  caño  La Caña.

 

Millares  de cordobeses, tal vez,  pudieron  compenetrarse  parados dentro el   correr  de  las  aguas   que, las sentidas  por  ellos en  tiempos  angustiados, fueron  otras  de  la misma fuente  hídrica.  Hoy  aprender  aprendiendo,  Las aguas, el  principio de  las cosas.

 

Entre tanto, el sector  Ronda del Sinú, el  Parque   Lineal  más largo  de América   del Sur,  permanece inundado, como consecuencia de  creciente del  río, tras desbordes  en la Presa de Urrá y  la soltura  del chorro, La noche del lunes, la cota  del Río Sinú había subido 1.100m3/s.

 

Esporádicamente   en   minutos, caí  gotas  suaves.   Desapareciéndoos pero dejando el frío  molestoso. La gente  entendía  el  golpetazo friolento. Siguiendo  la vida sin  afanes.  Mientras  los damnificados allá,  continuaban adoloridos  por sus millonarias  pérdidas  económicas   en  sendos   niveles.

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