LAS “GUERRAS DEL AGUA”, FRENTE FRÍO Y LA NIÑA ATURDIDA.
- mileniolarevista
- 3 feb
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FILOSOFÍA DE LA VIDA: HUGO MIGUEL BUELVAS POSADA: REVISTA MILENIO
La Naturaleza perpetuada en las aguas que, el humano vive del recurso hídrico, entre la Tierra, tiene goces y, también, reveses, como las consecuencias climáticas del Frente Frío. El ser, vive en conflictos y potenciales derivados de la escasez ( el habitante departamental cordobés, pagando un agua privatizada), alta contaminación o, gestión de recursos hídricos compartidos, exacerbados en el Cambio Climático,
Un Frente Frío es el borde de ataque de una masa de aire más fría a nivel del suelo que reemplaza una masa de aire más cálida, encontrándose atada por una depresión superficial pronunciada de baja presión.
Digamos el suelo cordobés, que su ambiente natural ha vuelto a enfriarse. Pero, quien le ignora razonablemente, que aun por los años 60s, soportábamos igual temperatura, resulta obvio hasta convivir durante esa climatología. Saberse que, el incremento en la humedad es el factor determinante detrás del clima frío que, por ejemplo, sea el bogotano que perciba, Alguna sensación del caribeño.
Los percances sobre humanos, registrados en las 24 últimas horas en ek poblano cordobés, dada la “furia de las aguas” en que, las ondas se esparcen a velocidad rápida, hace referencia a desastres naturales provocados por intensas lluvias, crecientes e inundaciones que arrasan viviendas, causando evidencias, casos aquí en el territorio departamental.
Fenómenos que han generado emergencias humanitarias, pérdidas materiales y de vidas, estas últimas a baja escala.
LA NIÑA: LA FURIA DEL AGUA
Domingo 1 de febrero, en los mundos de la Fenomenología, Eran las dos de la madrugada. El silencio parecía apoderarse de la razón, cuando los árboles y los pájaros callaban el entorno. Comienza al goteo de las aguas llovidas a despertar lento a la gente del común.
Amira, de 14 años, estatura crecida, afligidos ojos llorosos, una “cañadense” de las estribaciones de la Cuenca hidrográfica del Caño de aguas durmientes, desde la cúspide del techo sonador, sentía caer granizos, Abre los ojos, ve el oscuro vacío. Sus pies acurrucados, los estira y los arropa con el pedazo de sábana, El silencio era el detonante del asunto.
Su pensar en uno de pronto, le transmitía el estar de sus familiares, durmiendo profusamente en la litera de una cabaña de madera. La imaginación del reportero, pareciese un acto carnavalesco,
David, devoto de La Caña, la noche primera había soñado con el gallo chileno y una vaca parida. La tormenta había comenzado horas antes al despierte de la Amira, pero, ni el viejo Correa, imaginó que el Caño subiera tan rápido.
A sus pasos oblicuos o meandrados, entre ramales cortos y largos, desde su cama, la niña suspira hondo, era el momento que el agua rompió puertas, arrastró camas de catres y tapó pasillos. La furia de las aguas sucede al unísono, sobre el globo territorial de las tres cuencas hidrográficas de Córdoba. Porque, las lluvias caen en la misma dirección.
La odisea se ensancha entre mundos de seres niños estando descalzos sin linternas, sin adultos cerca, La narrativa era generalizada, Y solo a esa otra hora, tenían dos opciones; quedarse y ahogarse…o sobrevivir como pudieran en plena oscuridad.
Entendibles, el gentío donde acecha el agua llovida, pasa por alto la comida. Alinita, la Cañera o cañense, al asomarse al patio, por el bullicio de la bravura de las aguas, revienta en llantos. Corriendo a salva vida, abraza un arbolito tupido de las aguas salidas del caño desbordado.
Ella, la muchacha pilosa en sus estudios, sintió atascarse entre la voluminosa corriente, creyendo escapar del peligro al recostarse encima del arbolito, que logra salvarle la vida.
EL DEVENIR DEL RÍO
Al regresar a Montería, durante los andares bucólicos, entendíamos la naturalidad del ser humano. Comprenderse entre sí. Tras la euforia de los lancheros de Los Córdobas y Puerto Escondido, apoyados en brigadas socorristas a través de helicópteros, en el complejo proceso de rescate a familia de pueblos de circunvecinos, sobre la cuenca del caño La Caña.
Millares de cordobeses, tal vez, pudieron compenetrarse parados dentro el correr de las aguas que, las sentidas por ellos en tiempos angustiados, fueron otras de la misma fuente hídrica. Hoy aprender aprendiendo, Las aguas, el principio de las cosas.
Entre tanto, el sector Ronda del Sinú, el Parque Lineal más largo de América del Sur, permanece inundado, como consecuencia de creciente del río, tras desbordes en la Presa de Urrá y la soltura del chorro, La noche del lunes, la cota del Río Sinú había subido 1.100m3/s.
Esporádicamente en minutos, caí gotas suaves. Desapareciéndoos pero dejando el frío molestoso. La gente entendía el golpetazo friolento. Siguiendo la vida sin afanes. Mientras los damnificados allá, continuaban adoloridos por sus millonarias pérdidas económicas en sendos niveles.



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