LAS TRAGEDIAS DE LA VIDA
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HUGO MIGUEL BUELVAS POSADA: RELATOS EN FILOSOFÍA DE LA VIDA
Los suplicios del Ser. Son cosas de la Vida. El Ser y la Nada. Tres aspectos en que, se fundamenta la Naturaleza. Pues entonces, la Naturaleza es vida. La capacidad de pensar, razonar, reflexionar y ser autosuficientes es considerada una característica fundamental. Además la Naturaleza provee todo lo necesario para la existencia, desde el aire, agua y alimentos, hasta el equilibrio ecológico que sustenta a todos los seres vivos, incluyendo a la humanidad; siendo crucial para nuestro bienestar físico y mental, demas constituyendo la base de la civilización y recursos.
Decir que, la Vida es una máquina de tiempos. Este primer sentido, se asocia al titular. Todavía la nada aparece oculta. Esa expresión revindica los tonos de la humanidad, llámese Colombia, el Caribe o Córdoba. Existía una posibilidad presunta en la meteorología. Golpearnos un Frente Frío. En el cual, jugarse el Ser y la Nada. La existencia estaba presente en el transcurrir de la vida.
Sentido mismo que, la Naturaleza permanecía andando como pasos lentos. Termina el sábado 31 de enero. El reportero de MILENIO, anuncia en su alocución de las 11: 55’ de la noche, que el año 2026 se consolidaría en difícil en el cambio climático, pese algún tipo investigativo.

La vitalidad humana nacional, por consiguiente, la del Departamento de Córdoba, unos laboraban, gozaban, divertidos, enfermos, dolidos, contentos y dormidos. Esa era la naturalidad de la vida. Durante toda esa acción, el ser humano permanece constante, aunque duerma.
De pronto, los dormidos al despertar, por sus razones de vida; sea de pie o sentado, su cuerpo proporciona oxígeno. Allá sobre los patios o las terrazas, en los techos, algo sonaba. Eran las ondas del aire. Una respiración heterogenia, entre escuchar el bullicio y suspirar. Allí donde, la formalidad cuántica semeja entre sí, tratarse del agua. La misma que bebemos en consumir los alimentos.
Tal prospección, al cabo rato, era el agua llovida. Disparidades una y otra del devenir, categorizaba el andar de cada actividad humana. Unos despiertos, muchos durmiendo. Mucha diferencia entre el ser citadino y el poblano. La cuestión precisa quién de los dos escucha primero y último el caer de las lluvias.
Venirse afirmando referente a las intensas lluvias, en el Frente Frio, dimensiona caracteristicas por demás acuciosas, no alarmantes. La Revista MILENIO, en su tercer capítulo precisa abundantes imágenes. Unas propias, otras tomadas de redes y acreditadas.
Lo de Aguas de la Guerra, cabe. Las mismas fotografías, sin girar al dantesco, retratan las acciones de los hechos vividos durante la faena. Registrar por ello, actos de variedad de sectores y sitios, tanto de Montería, el muchacho andar en bicicleta por el Parque lineal, la Ronda del Sinú.
Las cordilleras marítimas de Moñitos, el ser allá, mirando adelante, con escombreras a los lados y atrás. Sus callecitas repletas de deseños arrastrados por las furias del agua.
La odisea registrada entre centenares de familias, unos desaparecidos, otros rescatados sanos. Muchos muertos. Las vidas humanas, la animal y la vegetal afectadas.
Gran despliegue sobre humano de las brigadas voluntarias. Búsqueda aerotransportada sobre los aires del espacio, arreando gentes amarradas y seguras. Operaciones en sitios costaneros, altos y bajos sinuanos.
Enseres diversos y de varios precios perdidos, junto con reses y vastas zonas agrícolas, siembran el terror de las horas trágicas vividas. Anegamiento, de aproximados 216 mil hogares. Entre otros, plazas, calles, vías, escuelas, universidades y demás. Así por encima, 350 mil damnificados. Mientras los datos oficiales ya pasados casi el mes de febrero, dadas denuncias propias del Presidente Petro y otras fuentes creíbles, señalan a miembros de la empresa Urrá, hacendados, gobernantes y congresistas corruptos, auténticos responsables de la tragedia socioambiental de las inundaciones y desastres.
El inventario analítico MILENIO, de inicio de febrero aterriza en alrededor de 30 horas de lluvias, fuertes, medias y débiles en un tiempo estimado, Dándonos la totalidad de 750,600 millones de litros cúbicos por segundos caidos (750,600’ m3/s).
LA DENUNCIA DE CLAUDIA LÓPEZ

La exalcaldesa Claudia López lanzó una dura crítica contra la Hidroeléctrica de Urrá y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), acusándolas de negligencia y de ocultar información vital a la población de Córdoba. Según López, la tragedia que hoy mantiene a más de 12 municipios inundados y a 13.000 familias damnificadas no se debe únicamente a las lluvias, sino a la falta de alertas tempranas tras el rebose del embalse de la represa, el cual habría empezado a verter caudales masivos sin una orden previa de evacuación.
López cuestionó que, a pesar de que los indicadores técnicos mostraban el copamiento del embalse desde la mañana del domingo, las autoridades solo emitieron comunicados ambiguos en lugar de instruir la retirada de las comunidades. La líder política enfatizó que la represa está vertiendo 700 metros cúbicos de agua por segundo, agravando la situación en municipios como Puerto Libertador, Lorica y Montería. “No se trata de llevar kits humanitarios, se trata de evacuar a la gente”, sentenció López, señalando que la falta de veracidad en la información oficial ha impedido que miles de ciudadanos protejan sus vidas y bienes.
Esta denuncia pone sobre la mesa una verdad incómoda: en una emergencia, el silencio de las autoridades es tan destructivo como el agua misma. La técnica y el monitoreo pierden su valor si no se traducen en acciones preventivas para el ciudadano de a pie. Cuando la infraestructura falla o supera su límite, la honestidad institucional es la única herramienta que puede evitar que una crisis técnica se transforme en una tragedia humana irreparable. Informar a tiempo no es un favor, es una obligación de vida o muerte
Las versiones de Petro corroboran los cuestionamientos de la exfuncionaria, así como de campesinos y habitantes rurales y urbanos ribereños, en donde la Procuraduría General de la Nación, avivan las investigaciones pertinentes por lo que, bastante pronto se verán los resultados judiciales, hallándose en tal situación el gobernador Zuleta en relación con terrenos baldíos.
Todo este complejo aspecto de irresponsabilidad por parte del Clan Besaile- Chagui, se apareja con el desconocimiento consentido de exalcaldes, ex personeros, ex gobernadores y ex concejales, de municipios de la Cuenca Hidrográfica del Río Sinú, concerniente a la Sentencia T.194 de 1999, promovida por la Corte Constitucional.



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