
ANÁLISIS SOCIO POLÍTICO: HUGO MIGUEL BUELVAS POSADA: REVISTA MILENIO 2025: LA OTRA CARA DEL PERIODISMO
El Juicio Penal, seguido a ALVARO URIBE VÉLEZ, según el trance, por los delitos de soborno y fraude procesal, reiniciado el 6 del mes en curso, tiene que ajustarse a la normatividad de la justicia. Puesto que en Colombia, muy a pesar de que, en Colombia, la acción penal prescribe en un plazo igual al máximo de la pena fijada en la ley, siempre que sea privativa de la libertad.
De lógica, el plazo de prescripción no puede ser inferior a cinco años ni exceder de veinte. Viene escuchándose, en cuanto al Juicio Penal contra tal individuo, de manera prescriptiva vence el 8 de octubre próximo, es decir en unos 8 meses.
Que toda la maroma estratégica (Uribe- Granados), en dilatar el proceso, el día 6 por falta de seguridad, y este martes 11 de febrero, de creerse, la maquiavélica presencia del imputado, más la ausencia del defensor, acompañada de una acción de tutela, solicitando medidas cautelares a la juez del caso. No sería lo viable como dejar correr el tiempo a ese 8 de octubre.
Cobra importancia, señalar, que es un “REO”. Tácitamente cometió DELITOS cometidos en una Culpa o Culposos. Ahí en que, es sujeto a un CONVICTO, CONDENADO, PENADO, CULPABLE, CULPADO y DELINCUENTE. No obstante, en Colombia, el término “reo” hace referencia a una persona acusada o condenada por un delito en proceso penal.
Cabe anotar, los reos tienen derechos garantizados, como la presunción de inocencia y el derecho a la defensa, algo como obligaciones especificadas.
Acción por la que, Jaime Granados, abogado defensor, maquina estratégicamente un axioma por demostrar la Inocencia del Reo. Pudiéndose interpretar un estado de momento quieto, no pensado, menos analizado y reflexionado en la sociedad nacional. Acto en que, el ciudadano del común se pacifica, olvidando cualquier impaciencia convirtiéndole en quedado.
El mismo limbo en que, suelen estar cayendo: juristas, tras el silencio de los togados. Entre ellos: la misma juez del caso, incluso, la fiscal. Donde se requiere el pronunciamiento del Gobierno Nacional. Además del ciudadano que por redes sociales anda diciendo: Estamos con Petro.
Escucharse también al Senador Iván Cepeda: “acudirse a la justicia internacional”. No. Por nada. Si la misma ley colombiana está facultando a sus jueces actuar en Derecho.
¡Que! ¿El cobarde y el valiente han de ser igualmente estimados? Esto consiste en que los hombres se ven arrastrados al crimen no solo por carecer de lo necesario , lo cual Faleas cree evitar por medio de la igualdad de interés, medio excelente en su opinión, de impedir que un hombre robe a otro hombre para no morirse de frio o de hambre, sino que se ven arrastrados también por la necesidad de dar amplitud a su deseo de gozar en todo sentido.
Trozo literario trascendental relacionarse al caso ALVARO URIBE VÉLEZ. Igualmente es él. Sentido para Solón, la justicia es un asunto concerniente a la comunidad, un arreglo a dos nociones: la Paz común y la “Libertad común”. Aquí en este juego de naipes (Uribe-Granados). Procuran mantener expectante al colombiano.
Cualquier acto de injusticia (seguir igual o peor), lo que ellos, y todo el sistema partidista tradicional esperan, está focalizado poner en alto riesgo la seguridad común amenazada asimismo la seguridad individual de cada miembro de la sociedad nacional colombiana. Donde cualquier daño directo a un miembro partidista o del país, se responsabiliza al Estado mismo.
La forma de Justicia Laxa o Injusticia en Colombia, palpada en la dilatación al Juicio Penal Uribe Vélez, son claras consecuencias prácticas halladas en la legislación de Solón. Iguales a las nuestras, permeadas desde el nefasto congresista que implementa criminalidad, un hábito encasillado a la ilegalidad.
Uribe- Granados, unos cuantos, entre activistas y parlamentarios del Centro Democrático, saliendo por calles de Bogotá enmascarados. Es consecuencia del ambiente traicionero a la Patria. Aparentemente “individual y no colectivo”.
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